viernes 17 de junio de 2011

Tu sombra entre mi sombra

Para José Silveyra
Los dedos salivados se encaminaban 
a apagar mi desvelo sostenido,

los mismos dedos que llevaron el deseo

a cerrar tus labios antes de decirme

las letras que empezaron todo.

Aprisioné tu ser entero en mis paredes

Tu silueta, fraguada por algún rumor marino

no pensé que podía invocarte

en el silencio, roto de cadencia.



Nunca soñé en conocer a alguien como tú

Fue negar el sueño

No más volutas de humo figurando tu voz

Nunca más la llaga en la pupila ausente

Ahí estabas, dibujándome 
un eclipse colmado de licores y cerezas.

Sembraste duda, desconcierto, sabores

Que –pensé- sólo existirían en el Paraíso.

Este pensarte, secreto de mis horas.



Me suelto los ojos, el cabello, las ropas

hacia la música de tu cuerpo sobre mi piel

De tus ojos desde los míos,

Tus labios en mí.

Desnudos, como enigma de sándalo,

presos de tanto vacío.

Aún en esta calma, sentir urgencia de ti

de las sábanas que te adoran

como mis piernas temblando,

como tu sombra entre mi sombra.



Ven ya, quítame esta poesía de encima.

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